En el siguiente texto se tratará de hacer un análisis sobre algunos personajes que se trabajan en el libro “Historia de la pedagogía” de los autores N. Abbagnano y A. Visalberghi. Estas lecturas nos permiten conocer sus percepciones, ideales, pensamientos y acciones que de alguna forma contribuyeron en el campo educativo.
Juan Jacobo Rousseau (1712-1778), autor de obras como La nueva Eloísa, El contrato social. Emilio. Se puede deducir que Rousseau es pragmatista ya que para él un planteamiento teórico toma valor a partir de las consecuencias prácticas que resultan de él, pues creo que es una manifestación clara de lo que se pretende dar a conocer.
En su obra llamada Contrato Social pretende “encontrar una forma que defienda y proteja con toda la fuerza común la persona y los bienes de cada asociado y por medio de la cual cada uno, al unirse a los demás, no obedezca más que a sí mismo y sea tan libre como antes” (pg. 391), lo que significa transformar la libertad natural en libertad cívica con un enriquecimiento moral. Considero que el propósito que Rousseau manifiesta en esta obra es esencial para lograr un fin mutuo en la sociedad, donde se de un apoyo recíproco evitando que se manifieste poder de uno sobre otros.
Compañeros en MCE, me permito hacer un paréntesis para mencionar algunas inquietudes que surgieron al encontrarme leyendo estas páginas del libro. Me preguntaba, qué pasaría si en nuestro contexto social viviéramos bajo un “contrato social”, ¿estaría la sociedad más comprometida y unida con su grupo social?, ¿Se daría la corrupción e injusticia en la misma medida?, ¿por qué si se habla y hemos aprendido que todo ser humano tiene derechos, entre ellos a la libertad, a vivir con tranquilidad, la sociedad de hoy no puede ofrecernos más que un clima de temor y pánico?, ¿Si no se es capaz de enfrentar y solucionar esta situación caótica que se está dando en nuestro País, en nuestro Estado, significa que no se educó en competencias?, ¿Qué estamos enseñando a nuestros alumnos, si lo que estamos viviendo es un mundo lleno de corrupción e injusticias?.
Yo en lo particular siempre he estado en contra de las injusticias y si se presenta una situación injusta, hago todo lo que este dentro de mis posibilidades para arreglarlo, si es necesario luchar contra alguien que esté en mis mismas condiciones lo hago, expreso mis desacuerdos y los argumento. Finalmente me siento satisfecha porque no me quedé callada. Sin embargo que impotencia se siente luchar contra una fuerza mayor, estar atada de manos, sentir tanto dolor, tanta injusticia cuando alguien te invade completamente y que todo queda impune.
Quiero compartir con ustedes este dolor que desde el lunes invade mis pensamientos, mis ganas de hacer las cosas, no pretendo salirme tanto del tema es por ello que lo relaciono con lo que Rousseau expresa, ya que hace hincapié en la importancia de los sentimientos, las experiencias, los intereses y la curiosidad del niño, pues en ellos se basa todo aprendizaje. Espero que el doctor Manuel disculpe mi atrevimiento por utilizar su espacio para lo siguiente pero necesito sacar lo que llevo dentro.
El día lunes 22 de Agosto del presente, se encontraba mi casa parcialmente sola (Florencia de Benito Juárez, Zac.), pues mis padres por el momento viven en una comunidad. Llegaron alrededor de 50 elementos del gobierno de Jalisco invadiendo la calle con muchas trocas, por desgracia acababan de llegar dos hermanos, uno de ellos casado, por lo que arremetieron contra ellos puesto que supusieron que eran halcones, y entraron a casa abriendo las puertas a patadas, rompiendo vidrios, ventanas, destrozando todo lo que encontraban a su paso. Después de un largo tiempo, de haber provocado un caos, y de haber tomado todo lo que encontraron de valor (dinero, relojes, chamarras de piel, bocinas de trocas, celulares, cámara, en fin muchas otras cosas), de haber saqueado la vivienda, se fueron llevando consigo a los dos jóvenes ya golpeados, que ironías después de haberlos robado los “harían cantar”, según ellos. Los llevaron a un arroyo cerca del Municipio del cual les hablo, los torturaron sin piedad alguna, dejándolos sin poder caminar, claro, todos los golpes fueron internos, quedando con las costillas rotas y finalmente los dejaron tirados. Como pudieron regresaron a casa, pues las condiciones en las que los dejaron además de haberles vendado los ojos no les ayudaba mucho a reconocer el lugar donde los habían dejado.
Que impotencia provoca esta situación, que el propio gobierno haya cometido varios delitos: allanamiento, abuso de autoridad, robo, lesiones y simplemente por ser del gobierno esta desgracia quede impune. Yo, como persona directamente perjudicada estaba dispuesta a denunciar pues como ya dije, no me gusta la injusticia, pero desafortunadamente no todos estamos consientes de lo importante que es hacer la denuncia para terminar con este tipo de corrupción, pero mis hermanos me lo prohibieron, pues quedaron atemorizados y con la creencia de que en dado caso de que si procediera la denuncia los sujetos arremeterían nuevamente contra la familia.
Me pregunto entonces, ¿de que sirve saber cuáles son nuestros derechos?, ¿de qué sirve estar formando a las futuras generaciones en competencias si siempre existirá alguien más fuerte que uno y por tanto obstruirá los caminos del más débil?, ¿Por qué todo el pueblo vio y no dijo ni hizo nada?, ¿Qué pasaría en este caso si existiera como menciona Rousseau un contrato social?
Legalmente ya no se hará nada, será por eso que Rousseau menciona que el hombre para sentirse más a sus anchas sobre la tierra, para no ser torturado por el problema del mal, necesita tener fe y esperanza y creer en un Dios creador y salvador. Pues para Rousseau solo cuenta el testimonio de la conciencia, y yo me pregunto: ¿De qué me sirve al afectado que los sujetos no tengan limpia su conciencia?
Siguiendo pues con el texto, Rousseau habla de que la naturaleza humana se desarrolla mediante experiencias, por lo que el deber del educador es hacerlas posible. Para él, todos los deseos del niño son legítimos, menos el de hacerse obedecer, o sea el capricho. Es necesario conocer lo mejor que se pueda los intereses actuales de los niños y las posibilidades que hay de desarrollarlos, hacer hincapié en el presente y no en un futuro incierto.
Giovanni Enrique Pestalozzi (1746-1827) menciona que es necesario que se termine con el predominante verbalismo, ya que son las acciones las que enseñan al hombre. Pues es verdad que las palabras salen sobrando cuando los hechos lo dicen todo, y aún más cundo existe una contradicción entre éstas dos.
Menciona también que no existe aprendizaje que valga la pena si desanima o roba la alegría. Que nos trata de decir con esto, pues que es muy importante que se despierte en el niño esa necesidad, entusiasmo y gusto por aprender, pues será de la única manera en que sus actividades den resultados positivos.
En su obra “El canto del cisne” el principio único y fundamental es: “la vida educa” será por ello que se dice que de los errores y de las experiencias se aprende. Toda situación te va enseñando algo de la vida, al grado de formar tu personalidad, y carácter, dejando aprendizajes que te ayudarán a ser más fuerte ante las diversas situaciones que se presenten para no caer en los mismos errores.
BIBLIOGRAFÍA
N. ABAGNIANO y A. VISALBERGHI, (2009). Historia de la pedagogía. Fondo de Cultura Económica (Pgs.387-400, 466-487)
Yesy, me hace pensar en demasiadas cosas que en clase abordaremos, usted ya lo dijo este no es el lugar ya que es un sitio donde todos podemos tener acceso, sus aportaciones de análisis están enfocadas en ese contexto educativo, ocupamos hacer un alto en el camino y analizar en que hemos fallado o estamos fallando como sociedad. Aunque de antemano vivimos bajo un contrato social, interpretado con diversos enfoques, y la educación, se pretende que redimensione las cuestiones de sentimiento y razón que Rousseau antepone como crítica de ese contrato social. Saludos, ánimo nos vemos en clase el sábado.
ResponderEliminarEl contrato social mismo Rousseau considera que es algo Ut�pico, debido a que las personas somos seres sociales y necesitamos de los dem�s para vivir felices. Por lo tanto, ser�a imposible no afectarnos positiva o negativamente. Lamentablemente nadie quisier�mos que fuera de forma negativa. H�chale ganas, nos vemos al rato.
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