miércoles, 28 de septiembre de 2011

EL SISTEMA DE INSTRUCCIÓN PERSONALIZADO Y TEORÍA CRÍTICA DE LA ENSEÑANZA

En el presente texto se hace un análisis de las críticas que se hacen en el capítulo cuatro “El sistema de instrucción personalizado”,  por la autora Otmara González y el capítulo once “Teoría crítica de la enseñanza” de la autora Adela Hernández Díaz, del libro “Tendencias pedagógicas contemporáneas”.
Según la autora del capítulo cuatro, debido a los problemas que enfrenta el sistema educativo se ha planteado nuevos enfoques en el pensamiento pedagógico con la finalidad de dar solución a tales problemas y hacer más flexible  el currículum. Es el Sistema de Instrucción Personalizada (SIP) o Plan Keller, el que ha tomado mayor repercusión. El autor de del sistema fue J. Keller, y dicho Plan fue publicado a finales de los  años 60´s. Para Keller la educación superior tiene como propósito transmitir de una generación a otra todo lo que las generaciones anteriores han acumulado, la enseñanza de su cultura. Por lo que se ha ocupada de investigar: a quién, de  qué, cuándo y dónde enseñar. Sin embargo, el cómo hacerlo no se dice, pues para el autor, esta última cuestión lo resuelve en el presente, las ciencias de la conducta y la tecnología.
Es por lo anterior que en nuestra labor diaria nos enfrentamos con esa problemática, o cuestión, cómo hacerles más digerible el conocimiento a los alumnos, ya que no hay una receta que me indique paso a paso lo que debo hacer, pues en base al medio, a los alumnos, a sus intereses, a la diversidad de alumnos, al contexto de éstos se diseñará la metodología para entrar a la acción.
Keller basa su Sistema en el modelo del condicionamiento operante, por lo que debe haber un estimulante para lograr una modificación en el aprendizaje. Pues  una conducta operante  se refuerza cuando  se le aplica un estímulo. Es por ello, que se insiste en que el docente debe siempre presentar a los alumnos actividades innovadoras, que en verdad inciten al alumno y despierten su interés por aprender.
El currículum es para Keller un sistema flexible y funcional que permite combatir la deserción, la retención escolar y la baja eficiencia (problemas de los que se hablaban al inicio del texto), pues se permite valorar las asignaturas sobre la base de los objetivos del currículum, ofrecer alternativas a cada estudiante, terminar en corto tiempo la carrera, programar actividades que el alumno cumple fuera del aula. Por lo tanto, el SIP permitirá que el alumno vaya moviendo sus estructuras  de manera individual y privada, a la vez que se respeta su ritmo de aprendizaje y la necesidad de responsabilizarse de lo que hace.
En el texto se expresa también que la forma básica de enseñanza  es el estudio independiente  dirigido por instrucciones elasbopradas para cada unidad de estudio, por lo que las instrucciones deben estar bien elaboradas, proceso poco sencillo puesto que el que las elabore necesita:
*Dominio de la materia          *Experiencia pedagógica        *Habilidad para formular objetivos
*Capacidad para preparar las pruebas de control      *Existencia de manuales, materiales para el trabajo independiente.
Con el Plan Keller la función  del docente y el papel del alumno toman otro sentido:
*El alumno será un sujeto activo en el proceso, aumentando por supuesto sus responsabilidades y su autocontrol.
*El docente puede dedicarse a actividades y funciones que requieren de una organización superior.
No se evaluará a los estudiantes en relación con el rendimiento del grupo sino con los objetivos trazados, por lo que se individualiza el proceso, evaluando así todo el proceso.
Del SIP, se han derivado otros sistemas que tratan de suplir algunas carencias que se han presentado en éste, entre los que destacan:
*El sistema de instrucción personalizada con entrevistas (desenvolvimiento oral del estudiante).
*El sistema de instrucción con fechas límites (se agrega fecha límite que los alumnos deben tener en cuenta para presentar sus exámenes).
*Sistema de manejo de contingencias (establecimiento o formación de hábitos).
Es necesario destacar pues que el SIP, ha sido base de los sistemas de enseñanza abierta que existen en la actualidad en muchos países. Pues parten de la posibilidad del sujeto que aprende de forma independiente. Dicho sistema es un enfoque adecuado para los sistemas de enseñanza abierta y para aquellos donde se posibilita un trabajo autodidacta y autónomo por parte del sujeto.

En el capítulo once, la autora nos trata de enfocar a las tendencias pedagógicas que se han generado en los últimos años con la finalidad de cambiar de manera radicar las prácticas y metodologías que se aplican en el campo educativo por otras que inciten al alumno a formarse un criterio de lo que  acontece, a despertar sus habilidades de modo que se haga un ser activo; analítico, crítico, cuestionables. Así mismo, en este capítulo se expresan las  ideas que otros autores tienen sobre la misma tendencia.
Según la autora, la teoría crítica surge en la escuela de Frankfurt, planteando que el proceso educativo debe permitir lograr explicaciones nuevas a los conocimientos ya alcanzados en las ciencias, puesto que en la escuela se plantea a la ciencia como la única verdad, ya acabada. Y se afirma que es en la práctica educativa donde se adquieren significados nuevos que van conformando su identidad. Así pues, se considera a la Institución escolar como emancipador de los estudiantes, medio por el cual los sujetos se apropiarán del saber, por tanto, debe estar al servicio del pueblo.
Es por ello que se espera que la escuela tome un papel transformador, que garantice una buena enseñanza, alumnos que logren organizar sus conocimientos de manera clara e integral, para lo cual, se debe proporcionar al alumno condiciones propicias para lograrlo.
Para José Carlos Libaneo (Brasileño) la práctica escolar se basa en condiciones sociopolíticas que determinan diferentes valoraciones del papel de la escuela, el aprendizaje, las relaciones alumno-profesor, técnicas pedagógicas, entre otros, que lo llevan a elaborar una propuesta de investigación en el campo pedagógico.
Por lo tanto esta tendencia (pedagógica progresista) parte de un análisis crítico de las realidades sociales, asignando a la educación un fin sociopolítico.         
Se hace pues una crítica de los contenidos, lo tradicional y lo renovado. Por lo que hay que considerar que cuando el alumno llega a la escuela, a un grupo no va en blanco, vacío, posee un esquema cognitivo que debe el docente aprovechar creándole condiciones para desarrollarlo, estimular sus capacidades de análisis, crítica, asimilación, valoración, lo que lo llevará a desarrollar en el alumno un pensamiento superior.
Por otra parte para Susana Barco, representante de la didáctica crítica, el conocimiento se construye en el proceso de enseñanza, por lo que la interpretación vivencial del alumno es fundamental, por tanto es necesario incluir activamente al alumno dentro de dicho proceso.
Esta tendencia pretende pues hacer del proceso de enseñanza, un proceso móvil, donde el sujeto se haga responsable de su proceso, de su conocimiento con ayuda colectiva, ya que el fin del proceso no es el conocimiento sino el medio para interrelacionarse profesores y alumnos. Y el proceso de adquisición de conocimientos como producto del intercambio entre el medio y el sujeto, siendo el docente quien diseña actividades a partir de las experiencias y vivencias de los alumnos y de sus necesidades. Se le atribuye al docente pues la función de mediador del proceso, propiciador de que el alumno descubra la veracidad de lo que ha ido construyendo. Acercarlo  a su realidad y que sea capaz de confiar en él, y crea en sus potencialidades.
W. Carr y S. kemmis, por su parte, plantean la necesidad de convertir al docente en investigador dentro de su propias prácticas, favoreciendo así el método de investigación – acción. Ello posibilitará que el docente reflexión y autocritique su actuar, reconozca sus aciertos, fallas, limitaciones, así como los factores que están obstaculizando el logro de sus objetivos, para actuar y lograr mejorar su práctica, es así pues que el docente se convierte en partícipe activo de ella.
Considero que lo que los autores plantean es indispensable para lograr mejores resultados, por lo que finalizo este escrito haciendo una invitación a los docentes que están inmiscuidos en el campo de la educación ha hacer investigadores de nuestra propia práctica, ha autoevaluarnos, analizar y valorar nuestras acciones con el objetivo de reconocer en qué estamos fallando para mejorar nuestro quehacer, pues recordemos lo que Miriam y Otmara González expresan en el capítulo “Modelo de la investigación en la acción”, el impulso de la investigación educativa implica  que el docente se involucre en la identificación, el análisis crítico y la búsqueda de soluciones, se constituye un motor de perfeccionamiento de la enseñanza, de la formación permanente de éste.

jueves, 22 de septiembre de 2011

INVESTIGACIÓN EN LA ACCIÓN

El siguiente texto  es un análisis de la lectura “Modelo de la investigación en la acción”  de las autoras: Miriam González y Otmara González.
De acuerdo con lo que expresan las autoras, en los últimos años en el terreno  de la pedagogía se ha concebido como actividades de investigación e innovación a la enseñanza y al aprendizaje, por lo que emerge pues el Modelo de la investigación en la acción.
A dicho modelo se le atribuyeran definiciones como:
+Para algunos autores es un procedimiento metodológico, una estrategia de innovación y activación.
+Para otros es una modalidad de investigación participativa, donde se relaciona de forma sistemática la reflexión teórica acerca una realidad con acción transformadora sobre ella.
+Por otra parte, analizando los conceptos por separado, se define la investigación como un proceso de producción de nuevos conocimientos, y a la acción, como la modificación intencional de una realidad dada.
+Por tanto las autoras, definen que la investigación en la acción es la producción de conocimientos para guiar la práctica y conlleva la modificación de la realidad, como parte del proceso investigativo, el conocimiento se produce de manera sincrónica a la modificación de la realidad.

 Esta nueva forma de hacer investigación, fue propuesta por el alemán Kurt Lewin a finales de la década de los 30 y se difundió  ampliamente  por John Elliot en los 80.
Las características que se atribuyen a la investigación acción permite la comprensión precisa la manifestación en el campo de la práctica docente; papel del docente, de los estudiantes, la relación entre ambos, y concepción de proceso docente y del curriculum.
Algunos de los rasgos de la investigación acción son:
 *El problema nace en la comunidad, la cual lo define, analiza y resuelve.
**Su fin último es la transformación de la realidad social y el mejoramiento de la vida de los involucrados.
***Exige la participación plena  e integral de la comunidad durante toda la investigación, por tanto es necesario  tomar en cuenta los recursos con los que se cuenta (análisis preciso y auténtico de la realidad social.)
****El investigador es un partícipe comprometido que aprende durante la investigación

Se concibe pues el currículo como un  proceso , un proyecto en acción, donde hay intervención y evaluación por diversos actores. Por eso el currículum está dirigido a que se desarrolle no solo el conocimiento sino cómo se desarrolla éste. Este modelo supone un replanteamiento de la función docente, donde se genere una toma de conciencia y de posición ante el hecho de enseñar  y aprender. Estableciendo que la enseñanza debe basarse en el debate abierto y no en la actividad de transmisión, repetición, por lo que la función del docente debe ser problematizar los contenidos y los diferentes componentes del proceso, propiciando la utilización del método activo en el alumno, estimulando el pensamiento crítico y la investigación.
 El proceso tiende a conformarse con los pasos básicos de la investigación en la acción, estructurándose de la siguiente manera.
*La formulación de problemas por los propios estudiantes con la participación del profesor.
*La búsqueda de soluciones.
*La prueba de soluciones.

Sin embargo, resulta importante destacar las potencialidades de la investigación en la acción en cuanto a impulso y desarrollo de la investigación educativa y al aumento de la capacidad de los docentes como profesores e investigadores, al implicarse en la identificación, el análisis crítico y la búsqueda de soluciones, se constituye un motor de perfeccionamiento de la enseñanza, de la formación permanente de los docentes.

miércoles, 21 de septiembre de 2011

LA EDUCACIÓN ENCIERRA UN TESORO

En el presente texto se hace un análisis del informe (La educación encierra un tesoro) que la Comisión Internacional  sobre la Educación para el siglo XXI elaboró a la UNESCO, comisión que fue dirigida por  Jacques Delors.
Primeramente, destacan el imprescindible papel que juega la educación, pues con ella  la humanidad será capaz de progresar y alcanzar los ideales deseados: paz, libertad, justicia social. Esperando que contribuya al desarrollo continuo de la persona y por supuesto de las sociedades, como una vía que ayuda a lograr un desarrollo humano más armonioso y genuino capaz de eliminar la pobreza, la exclusión, las opresiones. Todo lo anterior sería sin duda portentoso si se lograra, pero… ¿en verdad pasará de ser simplemente una utopía para convertirse en realidad?

En base a lo anterior y a la incertidumbre que se vive en el nuevo siglo, la comisión ha enfatizado la función central de la UNESCO; trabajar para alcanzar un mundo mejor, capaz de respetar los derechos humanos, practicar el entendimiento mutuo y en la disolución de la discriminación.

Es por tanto necesario que las decisiones políticas, económicas y financieras tengan en cuenta que es ineludible integrar al niño, al joven a la sociedad que les corresponde, en el sistema educativo, así como en la familia, en la comunidad en su nación, ello con la finalidad de que sus propuestas giren en base a su desarrollo. Se considera a las políticas educativas no solo como proceso permanente de enriquecimiento de conocimientos sino un privilegio guiado de la persona y de las relaciones entre individuos, grupos, naciones.

Sin embargo, resulta difícil pensar que se puede aprender a vivir juntos (tomando en cuenta a la sociedad como un todo) cuando es difícil lograrlo en grupos más pequeños, comunidad, vecindad, familia, sin embargo el sentido de responsabilidad de cada integrante ayudará a conseguir dicho afán.
Es necesario por tanto superar algunas tensiones como: entre
*Lo individual y lo local     *Lo universal y lo singular
*Tradición y modernidad        *Lo espiritual y lo material
*La indispensable competencia y la preocupación por la igualdad de oportunidades.
*El extraordinario desarrollo de los conocimientos  y las capacidades de asimilación del ser humano.

Se delega a la educación la tarea de permitir a todo ser humano descubrir y forjar todos sus talentos, sacar provecho de todas sus capacidades, desarrollándolas al máximo al grado de trazarse su proyecto personal, de manera que se logre un mundo más vivible y mucho más justo.

Es necesario considerar que la educación es permanente, puesto que toda la vida personal y social es objeto de aprendizaje y de acción si se aprovecha todas las posibilidades de aprender y perfeccionarse, pero para utilizar ese potencial se necesita poseer de todos los elementos de una educación de calidad, sin olvidar que debe adaptarse en todo momento a los cambios de la sociedad, lo ideal es que cada uno sea educador y educando  a la vez.


Debido a que el mundo está en constante cambio se establece la educación durante toda la vida, que es la que abrirá las puertas al siglo XXI, es por ello que  en el informe se destaca la importancia de inculcar en los alumnos el gusto por aprender y, la capacidad de aprender a aprender, claro está, es uno de los pilares de la educación, pues se requiere que sea el alumno quien por su propia cuenta intente  conocer, investigar, cuestione lo que le resulta desconocido, que se provoque el placer por aprender, además de la necesidad de comprender al otro, sus tradiciones, su historia, comprender el mundo (aprender a ser, a vivir en sociedad).

Pero ¿qué tanto se está contribuyendo a abonar a los pilares de la educación cuando aún hay niños y jóvenes que no tienen oportunidad del acceder a la educación, o son excluidos de ésta?

Se expresa que las universidades de los países en desarrollo están obligadas a realizar investigaciones que contribuyan a resolver los problemas graves que presentan y proponer enfoques que permitan el desarrollo que permitan al país construir un futuro. Algunos reformadores adoptan un enfoque  demasiado teórico dejando de lado las enseñanzas que han dejado las experiencias. Pero sin duda alguna, para que una reforma educativa tenga éxito es necesario la participación de tres agentes:
*La comunidad local (padres, maestros, directores)
*Autoridades públicas
*Comunidad internacional

Cada protagonista debe cumplir su rol, sus compromisos, puesto que si falla uno, fracasa la reforma. Por lo que se recomienda que se haga uso frecuente del diálogo permanente entre los tres agentes.  Considero lo anterior como fundamental para lograr con éxito los objetivos que se pretenden alcanzar, por ejemplo dentro del aula; el docente, el alumno y el padre de familia  forman un pilar, y si uno de ellos falla  lógicamente que repercutirá en el desempeño del alumno, por tanto es necesario el trabajo en equipo, efectuando cada uno sus responsabilidades, cada quien sus obligaciones y manteniendo sin duda alguna la comunicación entre los tres elementos que forman el pilar, sòlo asì lograremos colocar nuestro granito de arena.

Delors  Jaques,(1996) “La educación encierra un tesoro” UNESCO.

jueves, 15 de septiembre de 2011

PEDAGOGÍA:¿DISCIPLINA EN EXTINCIÓN?

Atinos y desatinos de un estatuto

En el siguiente texto se tratará de hacer un análisis del apartado: Conclusiones del libro “Pedagogía: ¿Disciplina en extinción?, del autor Fernando Juárez Hernández, en donde se hace una crítica al campo de la pedagogía debito a la situación en la que se encuentra. Se considera como un camino amplio, pero a la vez estrecho. Se habla de una incertidumbre, de un abismo entre lo real y lo ideal. Hasta cierto punto es una utopía ya que intervienen un universo de factores a los que se les puede encontrar explicación y otros que simplemente pasan y son imposibles de explicarlos.

Dentro de esta materia existen muchas dudas, es obscuro, incierto e impredecible el futuro. Sin embargo existen métodos, la historia muestra que hay sucesos que dejan casi claro el panorama en la educación. Encontramos países, estados, regiones que demuestran que la pedagogía no es tan incierta, tan irregular, puesto que manifiestan objetivos bien planteados y fundamentados que siguen un rumbo, un camino.

Se puede notar el debate entre lo real y lo irreal, entre lo legal y lo ilegal, pues siempre existirán sociedades que lo consideran de una u otra manera, ya que todo depende de los tiempos, los lugares, los tipos de sociedades y los rumbos que toma el planeta, considerando absolutamente todo, incluyendo desde lo microscópico, lo invisible del mundo natural y social, hasta lo grande, lo observable, lo rea, lo irreal.
Tampoco hay que satanizar la pedagogía, viéndola como un monstruo gigante  de la que depende mucho el progreso y futuro de las sociedades, es verdad que es poco clara  y transparente, que carece de originalidad y fundamentos científicos. Sin embargo no existe una fórmula, un método, herramienta para medir su legitimidad para comprobar científicamente que es una ciencia exacta.
Tendremos que acostumbrarnos a ver y tratar la pedagogía no como discurso sino como lo real, lo vivido, lo imaginado,  en este afán tiene un valor importante lo intelectual de los pedagogos y los que intervenimos en ella, ya que esto es lo que determina el buen funcionamiento y los resultados de cada campo o materia, pues de ellos depende la búsqueda, solución y manejo para contribuir a la consolidación de un termino científico, y sea reconocido y confirmado como tal.

JUÀREZ, Fernando (2007). Pedagogía: ¿disciplina en extinción? Atinos y desatinos de un estatuto. México, POMARES-UPN. Pg. 189-197

miércoles, 14 de septiembre de 2011

PEDAGOGÍA Y PRÁCTICAS EDUCATIVAS

Los autores del libro “Pedagogía  y Prácticas educativas”, Héctor H. Fernández Rincón, Samuel Ubaldo Pérez, et al, tratan de dar al lector una idea sobre la enorme dificultad que existe al tratar  de esbozar los rasgos propios de las teorías pedagógicas y de la didáctica, y que aunque existen desde hace ya mucho tiempo no se han terminado de construir. Pues los autores de las teorías toman una postura diferente a las de otros,   fundamentando sus planteamientos por lo que  se genera un constante debate, es por ello que se dice que no se ha emitido la última palabra sobre la naturaleza de la pedagogía y la didáctica.
            Pero antes de entrar de lleno al texto, tratan de hacer algunas puntualizaciones sobre  ciertos conceptos que se involucran en las teorías pedagógicas y en la didáctica. Por ejemplo, se menciona que la educación cuenta con una gran diversificación de definiciones. Se puede definir como el acto o acción de enseñar, pero también se refiere a un estado del sujeto (el si/no está educado), así mismo se puede definir por educación cuando una empresa, institución cuenta con una estrategia de trabajo, una organización. Con lo que sí no están de acuerdo es en catalogar a la educación como una ciencia, ya que se debe entender como una actividad social, una acción de intervención para la formación de sujetos sociales, lo que la hace una actividad praxiológica. Otro concepto, pedagogía, la define como disciplina que interviene en la educación con la finalidad de justificar y mejorar los ideales y las prácticas educativas (acción de intervención).
            Menciona el texto también, diferentes estructuras con las que cuentan las teorías pedagógicas, donde en seguida se dan a conocer de manera concisa:
*El primero se refiere a la concepción del hombre, de acuerdo con la forma en que cada teoría conciba al hombre, va construyendo sus propuestas educativas (hombre activo-hombre pasivo, individualista- socialista; por tanto las propuestas educativas serán diferentes).
**El segundo componente estructural se refiere a la manera de entender la relación entre educación y la sociedad, pues se debate la idea de si la educación debe adaptarse o adecuarse a los hombres, a sus necesidades, o viceversa, si la educación debe trasformar a la sociedad. También se discute problemas de orden social, de los valores que la sociedad impone a la escuela, se plantea que la educación reproduce ideologías, intereses, formas de comportamiento que favorecen el orden social. Por otro lado se debate la tarea o función de la escuela; como un medio que reproduce el orden existente al seleccionar y habilitar a los educandos para los puestos que ocuparán en el sistema productivo (en base a los estatutos sociales), o como medio para orientar y formar al ciudadano, donde se ve a la escuela como un ámbito de formación para la vida. Lo que si no se puede negar es la idea de la necesidad de fortalecer el vínculo, la relación  entre educación y condiciones sociales.
***Un tercer elemento estructural es el conocimiento, las teorías pedagógicas tratan de analizar cuáles son los conocimientos que resultan indispensables para los estudiantes de acuerdo a la época y sociedad en la que se encuentran. Se pueden dar diferentes definiciones al conocimiento, pero algunos autores manejan los conocimientos útiles, que son los que servirán al hombre para aplicarlos al trabajo técnicamente. Por tanto se acepta que los conocimientos deben ser aplicables.
**** El cuarto elemento estructural se refiere a la concepción sobre enseñanza y aprendizaje. Aquí las diferentes teorías expresan la necesidad de comprender cómo se aprende y cómo es necesario enseñar. Se dice que aunque son dos procesos diferentes es necesaria la vinculación pues la organización o propuestas que se formulen para enseñar, influirá para que se aprenda de manera  deficiente o con mayor facilidad. Por lo que las teorías de desarrollo se encargan de indagar o explicar cómo es que el ser humano se va desenvolviendo, pues a partir de dicho conocimiento, se reconocerá mejor las etapas y situaciones más pertinentes para el aprendizaje. Y de aquí se desprenderán de manera más adecuada los métodos de enseñanza.
Por otro lado, se reconoce que se persigue un ideal educativo determinado, por lo que puede un pedagogo o una teoría pedagógica asumir esa responsabilidad, plantear los ideales pedagógicos. Por ejemplo, se habla de los valores de género, valores universales que no pertenecen a una sociedad determinada, sino más bien se han transmitido de generación en generación. Se destaca otro nivel: la cultura dominante, se trata de conocimientos, valores, fines, intereses costumbres, que expresan los saberes de los grupos sociales predominantes en una sociedad y época determinada.
Las teorías pedagógicas recuperan pues lo socialmente establecido, lo traducen en intenciones a lograr por medio de acciones educativas, por ese procedimiento se establecen pues como ideales educativos.
La pedagogía por su parte, se encarga de elaborar proyectos o programas educativos, estos deben presentar fines, contenidos, procedimientos, materiales educativos. Los proyectos deben estar fundamentados, ideas sólidas, coherentes, pertinentes que ganen el reconocimiento ny apoyo de grupos y sectores sociales.  Se trata pues de articular un conjunto de demandas, reclamos, preocupaciones, investigaciones, para lograr una propuesta educativa que resulte adecuada, aceptable y articulada a las exigencias que se presentan.
Fernández Rincón Héctor H. et al (2009) “Pedagogía y prácticas educativas” Ed. Universidad Pedagógica Nacional.  pp. 10-46

miércoles, 7 de septiembre de 2011

PEDAGOGIA OPERATORIA

Un enfoque constructivista de la educación

En el siguiente texto se tratará de hacer un análisis sobre lo que nos expresa Monserrat Moreno autora del libro “La pedagogía Operatoria”.
Expone por ejemplo que los niños interpretan todo lo que les es explicado, observado, experimentado de acuerdo a su propio sistema de pensamiento y éste se deriva de aproximaciones sucesivas, o sea va evolucionando poco a poco, es por ello que las explicaciones que el docente da no son suficientes para modificar los sistemas de interpretación del pequeño. Por lo tanto el docente necesita conocer la manera en que el alumno asimila el conocimiento para proporcionarle varias alternativas para que logre  transformar sus interpretaciones. Considero que si el docente conoce las etapas o momentos en el que se encuentran sus alumnos, le sería más sencillo trabajar pues trataría de explicar de acuerdo a la estructura intelectual del niño y no se forzaría su  proceso o ritmo de aprendizaje.

El niño no comprende de forma accidental, necesita hacer un recorrido el cual toma un tiempo, considerando además diferentes aspectos de una realidad los cuales se abandonan y se vuelven a retomar hasta que finalmente surge una explicación nueva que convierte lo contradictorio en complementario. Lo importante no es sólo la nueva adquisición si no descubrir cómo llegar a ella, en pocas palabras, lo trascendental sería el proceso que se siguió para llegar al nuevo conocimiento. Así como evoluciona el pensamiento del niño evoluciona también el pensamiento científico.
Es necesario pues que los docentes den la oportunidad a sus alumnos de conocer por ellos mismos de acuerdo a sus posibilidades, dejando que tropiecen (cometan errores) si es necesario, pues las experiencias juegan aquí un papel fundamental para cambiar sus esquemas, por tanto hace falta modifiquemos nuestras prácticas, reconozcamos que cada alumno es diferente y en base a ello les demos la oportunidad de ejercitarse en la invención, no coartan su iniciativa y creatividad, no los sigamos sometiendo a nosotros impidiendo que logren pensar.
Expresa también que el niño tiene derecho a equivocarse y que debe aprender de sus errores ya que éstos le ayudan a construir su intelecto, por lo que debe el maestro dejar que el alumno construya sus propias explicaciones a ciertos fenómenos y si comete errores el mismo debe descubrirlo, en vez decirle que se ha equivocado y darle la respuesta correcta, se le debe dejar pensar para que el mismo descubra su error y aprenda así de ellos.

Por lo regular, en el aula se crea en el alumno dependencia intelectual, esto es un grave error pues es necesario que el alumno sienta la necesidad por aprender, por lo que debe reconocer que es capaz de aprender por el mismo y que lo puede lograr mediante la observación, experimentación, investigación en diferentes fuentes, mediante los cuestionamientos que el mismo se haga sobre cierta situación para encontrar una solución, ya que no sólo puede aprender del maestro o de su libro. “Pues se puede aprender con el maestro, sin el maestro y a pesar del maestro”.

Desafortunadamente en el aula, con las prácticas tradicionalistas que se siguen haciendo se limita a los alumnos para desarrollar su curiosidad y  buscar respuesta por ellos mismos a sus inquietudes, restringiendo su pensamiento intuitivo. Para Monserrat se debe aplicar  la  Pedagogía Operatoria que no es más que el niño establezca relación  entre los datos y los acontecimientos para obtener una coherencia  entre el conocimiento, lo efectivo y lo social, que aprenda a actuar sabiendo lo que hace y por qué lo hace (entra aquí el hacerse responsable de sus actos).
Considero que el enfoque que la autora aplica es más humanístico  pues expresa que más importante que enseñar a leer, escribir, aprender matemáticas o historia, es enseñar al alumno a pensar y razonar para conocerse así mismo y a los demás, conocer causas y consecuencias sobre situaciones que se le presentan en su cotidianeidad y hacer sus propios análisis y conclusiones.
Monserrat expresa que el niño es investigador por naturaleza, su curiosidad por dar respuesta a todas sus dudas le permiten transformarse en pequeños científicos, desafortunadamente muchas de la veces esta curiosidad es obstruida por los docentes, es aquí cuando convertimos al niño en pasivo .
Las etapas en que el alumno se encuentra (estructura intelectual) es de acuerdo a su edad:
·        A partir de los dos años (después del periodo sensoriomotor) el niño descubre la coordinación de sus propios movimientos, desarrolla una serie de estrategias experimentales
·        Periodo intuitivo (2-6años) ira reconstruyendo a nivel representativo estos descubrimientos (observación).
·        Operaciones intelectuales (seis a siete años) el conocimiento no procede de los objetos sino de las acciones que el sujeto realiza sobre ellos, aquí la observación y la experimentación espontánea proporcionan  al niño elementos de reflexión para consultar los resultados.
·        A partir de los 6 a los 11 o 12 años encontramos al niño en el inicio del pensamiento operatorio concreto, realiza operaciones mentales.
·        El pensamiento operativo formal  al que accede el adolescente es un pensamiento hipotético deductivo, le permite a operar no sólo con datos concretos sino con enunciados o proposiciones que son resultado de las operaciones previas. Se encuentra en un momento de transición de razonamiento donde se convierte en inventor imaginativo y creador de fantasías que ejercen gran atracción sobre él,  tratando de averiguar las causas de los fenómenos y las leyes que lo rigen.
·        Finalmente el alumno pasa a la etapa del pensamiento operativo formal (complejo) que es el pensamiento propio del adulto y el que caracteriza al razonamiento científico. El joven de 14 años empieza a utilizar un razonamiento científico, recurriendo a muna combinación exhaustiva de variables para encontrar la solución a un problema.
Podemos pues concluir que de acuerdo a la etapa (edad) en que se encuentra el alumno, irá modificando y evolucionando su estructura intelectual par adquirir el razonamiento de un adulto. Si para conseguir éste se requiere de un proceso que tiene que pasar por diversas etapas, ¿por qué querer que el alumno razone como un adulto y de respuesta a lo que se le cuestiona como uno desea que lo haga?, ¿por qué no respetamos las etapas del alumno y trabajamos de acuerdo a su ritmo? Son sólo unas preguntas que debemos hacernos los docentes para evaluar nuestro proceso de enseñanza en el aula.

 BIBLIOGRAFÍA:
MORENO, Marimón Montserrat (1997)  “La pedagogía operatoria”. Editorial  Laia, S.A. 1ª edición, Fontarama, S.A. 1997, pp. 39-55.