Un enfoque constructivista de la educación
En el siguiente texto se tratará de hacer un análisis sobre lo que nos expresa Monserrat Moreno autora del libro “La pedagogía Operatoria”.
Expone por ejemplo que los niños interpretan todo lo que les es explicado, observado, experimentado de acuerdo a su propio sistema de pensamiento y éste se deriva de aproximaciones sucesivas, o sea va evolucionando poco a poco, es por ello que las explicaciones que el docente da no son suficientes para modificar los sistemas de interpretación del pequeño. Por lo tanto el docente necesita conocer la manera en que el alumno asimila el conocimiento para proporcionarle varias alternativas para que logre transformar sus interpretaciones. Considero que si el docente conoce las etapas o momentos en el que se encuentran sus alumnos, le sería más sencillo trabajar pues trataría de explicar de acuerdo a la estructura intelectual del niño y no se forzaría su proceso o ritmo de aprendizaje.
El niño no comprende de forma accidental, necesita hacer un recorrido el cual toma un tiempo, considerando además diferentes aspectos de una realidad los cuales se abandonan y se vuelven a retomar hasta que finalmente surge una explicación nueva que convierte lo contradictorio en complementario. Lo importante no es sólo la nueva adquisición si no descubrir cómo llegar a ella, en pocas palabras, lo trascendental sería el proceso que se siguió para llegar al nuevo conocimiento. Así como evoluciona el pensamiento del niño evoluciona también el pensamiento científico.
Es necesario pues que los docentes den la oportunidad a sus alumnos de conocer por ellos mismos de acuerdo a sus posibilidades, dejando que tropiecen (cometan errores) si es necesario, pues las experiencias juegan aquí un papel fundamental para cambiar sus esquemas, por tanto hace falta modifiquemos nuestras prácticas, reconozcamos que cada alumno es diferente y en base a ello les demos la oportunidad de ejercitarse en la invención, no coartan su iniciativa y creatividad, no los sigamos sometiendo a nosotros impidiendo que logren pensar.
Expresa también que el niño tiene derecho a equivocarse y que debe aprender de sus errores ya que éstos le ayudan a construir su intelecto, por lo que debe el maestro dejar que el alumno construya sus propias explicaciones a ciertos fenómenos y si comete errores el mismo debe descubrirlo, en vez decirle que se ha equivocado y darle la respuesta correcta, se le debe dejar pensar para que el mismo descubra su error y aprenda así de ellos.
Por lo regular, en el aula se crea en el alumno dependencia intelectual, esto es un grave error pues es necesario que el alumno sienta la necesidad por aprender, por lo que debe reconocer que es capaz de aprender por el mismo y que lo puede lograr mediante la observación, experimentación, investigación en diferentes fuentes, mediante los cuestionamientos que el mismo se haga sobre cierta situación para encontrar una solución, ya que no sólo puede aprender del maestro o de su libro. “Pues se puede aprender con el maestro, sin el maestro y a pesar del maestro”.
Desafortunadamente en el aula, con las prácticas tradicionalistas que se siguen haciendo se limita a los alumnos para desarrollar su curiosidad y buscar respuesta por ellos mismos a sus inquietudes, restringiendo su pensamiento intuitivo. Para Monserrat se debe aplicar la Pedagogía Operatoria que no es más que el niño establezca relación entre los datos y los acontecimientos para obtener una coherencia entre el conocimiento, lo efectivo y lo social, que aprenda a actuar sabiendo lo que hace y por qué lo hace (entra aquí el hacerse responsable de sus actos).
Considero que el enfoque que la autora aplica es más humanístico pues expresa que más importante que enseñar a leer, escribir, aprender matemáticas o historia, es enseñar al alumno a pensar y razonar para conocerse así mismo y a los demás, conocer causas y consecuencias sobre situaciones que se le presentan en su cotidianeidad y hacer sus propios análisis y conclusiones.
Monserrat expresa que el niño es investigador por naturaleza, su curiosidad por dar respuesta a todas sus dudas le permiten transformarse en pequeños científicos, desafortunadamente muchas de la veces esta curiosidad es obstruida por los docentes, es aquí cuando convertimos al niño en pasivo .
Las etapas en que el alumno se encuentra (estructura intelectual) es de acuerdo a su edad:
· A partir de los dos años (después del periodo sensoriomotor) el niño descubre la coordinación de sus propios movimientos, desarrolla una serie de estrategias experimentales
· Periodo intuitivo (2-6años) ira reconstruyendo a nivel representativo estos descubrimientos (observación).
· Operaciones intelectuales (seis a siete años) el conocimiento no procede de los objetos sino de las acciones que el sujeto realiza sobre ellos, aquí la observación y la experimentación espontánea proporcionan al niño elementos de reflexión para consultar los resultados.
· A partir de los 6 a los 11 o 12 años encontramos al niño en el inicio del pensamiento operatorio concreto, realiza operaciones mentales.
· El pensamiento operativo formal al que accede el adolescente es un pensamiento hipotético deductivo, le permite a operar no sólo con datos concretos sino con enunciados o proposiciones que son resultado de las operaciones previas. Se encuentra en un momento de transición de razonamiento donde se convierte en inventor imaginativo y creador de fantasías que ejercen gran atracción sobre él, tratando de averiguar las causas de los fenómenos y las leyes que lo rigen.
· Finalmente el alumno pasa a la etapa del pensamiento operativo formal (complejo) que es el pensamiento propio del adulto y el que caracteriza al razonamiento científico. El joven de 14 años empieza a utilizar un razonamiento científico, recurriendo a muna combinación exhaustiva de variables para encontrar la solución a un problema.
Podemos pues concluir que de acuerdo a la etapa (edad) en que se encuentra el alumno, irá modificando y evolucionando su estructura intelectual par adquirir el razonamiento de un adulto. Si para conseguir éste se requiere de un proceso que tiene que pasar por diversas etapas, ¿por qué querer que el alumno razone como un adulto y de respuesta a lo que se le cuestiona como uno desea que lo haga?, ¿por qué no respetamos las etapas del alumno y trabajamos de acuerdo a su ritmo? Son sólo unas preguntas que debemos hacernos los docentes para evaluar nuestro proceso de enseñanza en el aula.
BIBLIOGRAFÍA:
MORENO, Marimón Montserrat (1997) “La pedagogía operatoria”. Editorial Laia, S.A. 1ª edición, Fontarama, S.A. 1997, pp. 39-55.
Hola Yesy, me parece muy acertado tu análisis sobre proceso de aprendizaje de los alumnos, son diferentes por tal motivo aprenden a diferente tiempo y debemos ser pacientes a su proceso de maduración y darle oportunidad de ser creadores y no limitarlos ya que en la actualidad uno como maestro quiere que el alumno en cuanto se le da la información la procese y eso no sucede,por que necesita de equivocarse muchas veces y lograr conectar la información con los nuevos y antiguos esquemas y lograr un nuevo conocimiento con ayuda de lo todo lo que le rodea.
ResponderEliminarMuy bien Yesy, ahora solo falta rescatar lo que se pueda aplicar en el contexto educativo deonde desempeña sus actividades docentes, saludos
ResponderEliminarRecibe un saludo Yesy, y sólo una observación en relación sobre el enfoque que consideras que Monserrat Moreno nos muestra (Humanista).
ResponderEliminarConsidero que en realidad es un enfoque constructivista dado los planteamientos sobre el aprendizaje ( proceso de construcción interno, activo e individual) que nos muestra la autora.
Hola Yesenia, he leido tu publicación y el comentario que haces sobre que el alumno tiene dependencia intelectual es interesante me gustaría que comentaras al respecto la siguiente clase.
ResponderEliminarHola Yes, me parece que haces un buen análisis del texto ya que efectivamente, su pedagogía se basa en el niño y es muy importante tomar en cuenta la etapa de desarrollo evolutivo en que cada alumno se encuentra y en base a esto tendremos mejores resultados en las actividades didácticas.
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